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Nofollow, noopener y noreferrer: qué hace cada atributo de un enlace con tu autoridad y con la IA

Nofollow, noopener y noreferrer aparecen juntos en el mismo atributo y hacen tres cosas que no tienen nada que ver. Solo uno toca la autoridad, otro la seguridad y el tercero te esconde de las webs que citas. Y la IA lee el enlace igual, lleve lo que lleve.

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Founder & SEO Lead

Un eslabón de cadena luminoso del que salen cuatro canales rotulados «descubrimiento», «señal», «contexto» y «tráfico»; las etiquetas rel="nofollow" sobre señal, rel="noreferrer" sobre tráfico y rel="noopener" junto a un candado, sobre fondo azul marino con el logo de Autoridad Digital
Un enlace hace cuatro trabajos a la vez, y cada atributo rel toca uno distinto.

Respuesta rápida: nofollow, noopener y noreferrer se escriben en el mismo atributo rel y casi siempre se copian juntos, pero hacen tres cosas que no tienen relación entre sí. Solo nofollow (y sus primos sponsored y ugc) habla con los buscadores, y desde 2020 es una sugerencia, no una orden. noopener es seguridad del navegador y hoy ya viene de serie. noreferrer borra la procedencia de la visita, y su efecto más común es que las webs que citas no se enteran de que les mandas tráfico.

  • Un enlace hace cuatro trabajos: sirve para descubrir páginas, transmite una señal de confianza, aporta contexto con su texto y lleva visitas. Cada atributo toca uno distinto.
  • nofollow, sponsored y ugc son sugerencias. Google lo anunció en septiembre de 2019 y lo amplió al rastreo y la indexación el 1 de marzo de 2020. Decide él si cuenta el enlace.
  • sponsored es el único que no es opcional: un enlace pagado o de afiliado sin marcar puede tratarse como esquema de enlaces.
  • noopener y noreferrer no tienen ningún efecto SEO. El primero ya lo aplican los navegadores por defecto en target="_blank". El segundo esconde tu web en la analítica de quien enlazas.
  • Para la IA, el atributo importa poco y el texto mucho. No hay documentación de ningún proveedor que pondere el rel, y las menciones de marca, con o sin enlace, correlacionan con la visibilidad en IA tres veces más que los backlinks.

Abrimos el código de nuestra propia web antes de escribir esto. Todos los enlaces que salen de autoridaddigital.com llevan target="_blank" rel="noopener noreferrer", y los que van a redes sociales y plataformas añaden nofollow. En el blog hay 144 enlaces externos a 64 dominios distintos: documentación de Google, estudios de Ahrefs, artículos de Search Engine Journal. Es una configuración muy habitual, la que proponen casi todas las plantillas y los linters.

Revisándola atributo por atributo descubrimos dos cosas. Una de las justificaciones que tenemos escritas en el propio código está anticuada desde 2009. Y uno de los atributos hace justo lo contrario de lo que le conviene a una agencia que vive de que otros la citen. Las dos están más abajo, con la corrección.

Un enlace hace cuatro trabajos

La confusión viene de pensar que un enlace es una sola cosa. Desde el punto de vista de un buscador, de un navegador y de un modelo de lenguaje, un mismo <a href> cumple cuatro funciones a la vez:

TrabajoQué haceQuién lo usaQué atributo lo toca
DescubrimientoLleva a un rastreador hasta una URL que no conocía.Googlebot, Bingbot, rastreadores de IA.nofollow, sponsored, ugc (como sugerencia).
SeñalTransmite confianza o crédito de la página que enlaza a la enlazada.Los sistemas de posicionamiento.nofollow, sponsored, ugc (como sugerencia).
ContextoEl texto del enlace y lo que lo rodea describen la página de destino.Buscadores y modelos de lenguaje.Ninguno: el texto se lee igual.
TráficoLleva a una persona de una web a otra y deja constancia de dónde venía.Navegadores y herramientas de analítica.noreferrer (y noopener, en la pestaña de origen).

Con esta tabla delante, la mitad de los mitos se caen solos. noreferrer no puede «proteger tu autoridad» porque no toca la señal. nofollow no puede ocultar una página porque solo afecta a un enlace concreto. Y ningún atributo cambia el contexto: lo que dice el texto del enlace lo lee igual un buscador que un modelo de lenguaje.

nofollow, sponsored y ugc: de orden a sugerencia

nofollow nació en 2005 para frenar el spam en los comentarios de los blogs. Durante catorce años fue una orden: Google no seguía esos enlaces ni los contaba para posicionar.

Eso cambió en septiembre de 2019. Google anunció dos atributos nuevos y cambió la naturaleza del viejo:

  • sponsored para anuncios, patrocinios y cualquier enlace con compensación de por medio, incluida la afiliación.
  • ugc para enlaces en contenido generado por usuarios: comentarios, foros, reseñas.
  • nofollow para el resto de los casos en que quieres enlazar sin respaldar la página de destino.

Y lo importante: los tres pasaron a ser sugerencias. Primero para el posicionamiento, desde ese mismo día, y para el rastreo y la indexación desde el 1 de marzo de 2020. Google usa el atributo junto con otras señales para decidir si cuenta el enlace. El motivo, según explicó Gary Illyes en su momento, era que muchos medios marcaban como nofollow todos sus enlaces salientes sin criterio y Google se estaba perdiendo información útil.

La documentación actual de Google deja tres cosas claras que conviene leer al pie de la letra:

  1. Los enlaces normales no necesitan ningún atributo. Un enlace editorial que respaldas va sin rel.
  2. Los enlaces marcados «por lo general» no se siguen, pero la página de destino puede descubrirse por otros enlaces o por el sitemap y rastrearse igual. nofollow no esconde nada.
  3. Para tus propias páginas, el atributo es la herramienta equivocada. Si no quieres que Google rastree una URL de tu web, se usa disallow en robots.txt; si no quieres que la indexe, se deja rastrear y se pone noindex.

El único atributo que no es opcional

Google lo dice sin rodeos: si te han pagado de alguna forma por un enlace, márcalo con sponsored o con nofollow. Es el único caso en el que equivocarse tiene consecuencias: un enlace pagado sin marcar puede considerarse un esquema de enlaces, prohibido por las políticas de spam. Si marcas como sponsored un enlace que no lo es, en el peor caso Google no lo cuenta como crédito para la otra página. No hay castigo por pasarse; sí por quedarse corto.

En una web con afiliación esto no es teoría. Cualquier enlace a un programa de referidos lleva rel="sponsored" y, además, una frase que se lo diga al lector. El atributo es para el buscador; la divulgación es para la persona.

El mito que tenemos escrito en nuestro propio código

El comentario que acompaña nuestra política de enlaces dice que las redes sociales y las utilidades van nofollow porque ahí «no queremos diluir autoridad». Es una idea de hace más de quince años y no funciona así.

Se llamaba PageRank sculpting: marcar nofollow algunos enlaces para que la autoridad de la página se repartiera solo entre los demás. Google lo desactivó en 2008 y Matt Cutts, entonces responsable de spam de Google, lo explicó en 2009: los enlaces nofollow siguen contando en el reparto, pero lo que les toca se pierde en lugar de redirigirse a los otros. Marcar nofollow no concentra nada; como mucho, tira una parte.

La razón válida para que un enlace a LinkedIn o a GitHub vaya nofollow es otra y es más modesta: no es una cita editorial, no estamos respaldando el contenido de esa página y no aporta nada a nadie que Google lo cuente. Es una decisión de coherencia, no de ahorro. Vamos a reescribir el comentario para que diga eso.

Y para los enlaces internos de tu propia web, la regla es sencilla: no se marcan nofollow. Si una página no merece recibir enlaces internos, el problema es la página o el menú, no el atributo.

noopener: seguridad del navegador, cero SEO

noopener no tiene nada que ver con los buscadores. Existe por un fallo de seguridad llamado reverse tabnabbing.

Cuando un enlace abre otra web en una pestaña nueva, el navegador le daba a esa página nueva acceso a la pestaña de origen a través de window.opener. Una web maliciosa podía usarlo para cambiar en segundo plano tu pestaña original por una copia falsa, por ejemplo una pantalla de inicio de sesión. Cuando el usuario volvía, encontraba algo que parecía tu web y no lo era.

rel="noopener" corta ese acceso: la pestaña nueva recibe window.opener vacío.

El matiz es que hoy ya casi no hace falta escribirlo. En 2019 la especificación HTML cambió para que target="_blank" implique noopener. Firefox y Safari ya lo aplicaban; Chrome lo hace desde la versión 88, de enero de 2021. Seguir poniéndolo es inofensivo y cubre navegadores muy antiguos, así que no hay motivo para quitarlo. Lo que no tiene sentido es seguir presentándolo como una medida SEO, ni usarlo para justificar el atributo que viene detrás.

noreferrer: te esconde de las webs que citas

Cuando alguien hace clic en un enlace, el navegador suele avisar a la web de destino de dónde viene la visita mediante la cabecera Referer. Gracias a eso, el dueño de esa web ve en su Google Analytics, en la fila de «referencias», qué sitios le mandan tráfico.

rel="noreferrer" elimina esa cabecera. La visita llega sin procedencia y la analítica de destino la apunta como tráfico directo. Además, según la especificación, noreferrer implica noopener, así que escribir los dos juntos es redundante.

Lo que el navegador ya protege sin que hagas nada

La razón habitual para usar noreferrer es la privacidad: que la URL completa de la página de origen no viaje a otra web. Esa preocupación tenía sentido hace años. Desde la versión 85 de Chrome, de agosto de 2020, la política por defecto de los navegadores es strict-origin-when-cross-origin: a otra web solo se le envía el dominio de origen, nunca la ruta ni los parámetros. Si enlazas desde tuweb.com/informe?token=abc, el destino ve tuweb.com y nada más. Es la misma política que nuestra web declara en su cabecera Referrer-Policy, y la hemos comprobado en producción.

Es decir: con la política por defecto, noreferrer no protege ninguna ruta privada que no estuviera ya protegida. Lo único que añade es borrar también el dominio.

Por qué eso nos perjudica justo a nosotros

Aquí está la contradicción que encontramos en casa. Nuestro trabajo consiste en ayudar a empresas a que otras fuentes las citen, las enlacen y las mencionen. Y una de las formas más naturales de empezar una relación con un medio o un autor es que vea, en su propia analítica, que le mandas lectores.

Con noreferrer en los 144 enlaces del blog, ninguno de esos 64 dominios ha visto nunca autoridaddigital.com en sus informes de referencias. Para ellos, nuestros lectores son visitas directas sin origen. Les citamos y no lo saben.

No es un problema de SEO, porque el Referer no forma parte de cómo Google valora un enlace. Es un problema de relaciones públicas, que en la era de la IA es casi lo mismo, como contamos en del backlink al consenso. La corrección que vamos a aplicar es mantener noopener y quitar noreferrer de los enlaces editoriales. Lo dejaríamos solo donde de verdad no queremos que el destino sepa de dónde llega el usuario.

Y la IA: qué lee un modelo de un enlace

Ningún proveedor de IA documenta que sus modelos traten distinto un enlace según su atributo rel. Ni OpenAI, ni Anthropic, ni Perplexity, ni Google para Gemini o AI Overviews. Quien te diga que un enlace nofollow «no cuenta para ChatGPT» o que un dofollow «sube tu autoridad en la IA» está afirmando algo que nadie ha publicado.

Lo que sí se puede razonar es por dónde entra un enlace en una respuesta generada. Hay tres caminos:

  1. Los datos de entrenamiento. Los modelos aprenden de texto extraído de páginas web. El texto de un enlace y la frase que lo rodea forman parte de ese texto, lleve el atributo que lleve. Si un medio escribe «según el estudio de tal agencia» con un enlace nofollow, el modelo aprende la asociación igual.
  2. La búsqueda en tiempo real. Cuando un asistente busca en la web para responder, en buena parte de los casos se apoya en un índice de búsqueda. Ahí los enlaces sí pesan, pero de forma indirecta: ayudan a que una página posicione en ese índice, y lo que posiciona tiene más opciones de acabar en la respuesta. Ese es el mismo mecanismo de recuperación que explicamos en el artículo sobre GEO.
  3. El rastreo. Los rastreadores de IA descubren URLs siguiendo enlaces, como Googlebot. Y muchos no ejecutan JavaScript: un enlace que solo aparece después de cargar un script puede no existir para ellos. Lo explicamos paso a paso en cómo comprobar qué ve un rastreador de IA en tu web.

Lo que dicen los datos

Los únicos números serios que hay son correlaciones, y apuntan todos en la misma dirección. El estudio de Ahrefs sobre 75.000 marcas, publicado en mayo de 2025, encontró que las menciones de marca en la web correlacionan 0,664 con la aparición en AI Overviews, frente a 0,218 del número de backlinks. La segunda edición, de diciembre de 2025, amplió el análisis a ChatGPT y AI Mode: las menciones siguen entre 0,66 y 0,71, y las menciones en YouTube llegan a 0,737.

Son correlaciones, no causas, y los propios autores lo advierten. Pero la conclusión práctica es clara: para la IA, un enlace nofollow desde un medio relevante es una mención con todo su valor. El texto se lee entero. Lo que el atributo puede quitarle es la parte de señal para el buscador, no la de contexto para el modelo.

Eso no significa que el dofollow dé igual. Un enlace editorial normal sigue ayudando a posicionar en Google, y lo que posiciona en Google alimenta parte de las respuestas generadas. Significa que perseguir enlaces dofollow y despreciar las menciones nofollow es medir mal.

Dos cosas que sí están documentadas

  • Nofollow no esconde una página de la IA. Igual que con Google, para eso hacen falta robots.txt o noindex. OpenAI documenta que su rastreador de búsqueda, OAI-SearchBot, y el de entrenamiento, GPTBot, se controlan por robots.txt, y que respeta la etiqueta noindex para no mostrar una página en ChatGPT. Lo contamos en detalle en el artículo sobre robots.txt y OAI-SearchBot.
  • Las visitas que llegan desde ChatGPT se pueden medir. Según la misma página de OpenAI, ChatGPT añade utm_source=chatgpt.com a los enlaces de sus respuestas. En Google Analytics esas visitas aparecen con ese origen aunque el navegador no envíe Referer. Es la pieza que falta en casi todos los informes de visibilidad en IA que vemos.

Qué atributo poner a cada enlace

Tipo de enlaceAtributo recomendadoPor qué
Cita editorial a una fuente que respaldas (documentación, estudio, medio)Ninguno; noopener si abre en pestaña nuevaEs el uso normal de un enlace. Que el destino te vea en su analítica te conviene.
Enlace a tus perfiles en redes socialesnofollow opcional; me si es tu perfilNo es una cita. me ayuda a vincular perfiles de una misma persona o marca.
Afiliación, patrocinio, anuncio, enlace pagado de cualquier tiposponsored (o nofollow)Obligatorio para Google. Y divulgación en el texto para el lector.
Comentarios, foros, reseñas de usuariosugcIndica que no lo has escrito tú. Google sugiere quitarlo para colaboradores fiables.
Enlace a una web que no quieres respaldar (por ejemplo, para criticarla)nofollowEs exactamente el caso para el que existe.
Enlace interno de tu propia webNingunonofollow interno no concentra autoridad. Para bloquear, robots.txt o noindex.
Enlace desde una página con datos privados en la URLLa política por defecto ya basta; noreferrer solo si el dominio también debe ocultarseDesde 2020, a otra web solo viaja el dominio de origen.

Errores que vemos en las auditorías

  1. Todos los enlaces salientes en nofollow. Es lo que hacían muchos medios en 2019 y lo que llevó a Google a convertir el atributo en sugerencia. Enlazar fuentes buenas sin marcar es una señal de confianza, no una fuga.
  2. Enlaces de afiliado sin sponsored. Es el único error de esta lista que puede acabar en una acción manual.
  3. nofollow en el menú o en enlaces internos para «priorizar» páginas. No funciona desde 2008 y deja huérfanas, para el buscador, páginas que sí quieres posicionar.
  4. Usar nofollow para que algo no se indexe. No lo impide en Google ni en los rastreadores de IA. La herramienta es noindex.
  5. noreferrer por defecto en todos los enlaces externos. No aporta privacidad con la política actual de los navegadores y te borra de la analítica de las webs que citas. Era nuestro caso.
  6. Despreciar una mención porque es nofollow. Para la visibilidad en IA, la mención en un medio relevante vale por lo que dice, no por su atributo.
  7. Enlaces que solo existen con JavaScript. Si el href aparece después de ejecutar un script, ni Google ni muchos rastreadores de IA lo ven igual. Un enlace rastreable es un <a> con href en el HTML.

Cómo revisar los enlaces de tu web en diez minutos

  • En el navegador: clic derecho sobre un enlace, «Inspeccionar», y mira qué lleva el atributo rel. Hazlo en un enlace editorial, uno a redes y uno de afiliado, si los tienes.
  • Desde la terminal, para ver todos los enlaces externos de una página con sus atributos: curl -sL https://tuweb.com/una-pagina | grep -o '<a [^>]*href="https[^>]*>'.
  • En tu plantilla o tu CMS: busca dónde se añade rel a los enlaces externos. Muchos temas de WordPress y muchos linters de React ponen noopener noreferrer en todo sin preguntar. Decide atributo por atributo, con la tabla de arriba.
  • En Search Console, el informe de enlaces te dice qué webs te enlazan. No distingue nofollow, y no hace falta: lo que te interesa es quién habla de ti.
  • En Google Analytics, filtra la fuente chatgpt.com y las referencias de otros asistentes para ver cuánto tráfico te llega ya desde respuestas generadas.

Si quieres una primera mirada antes de encargar nada, nuestro escáner GEO revisa en segundos qué ve un rastreador de IA en tu web. No audita tus enlaces uno por uno, y te lo dice.

Preguntas frecuentes

Puede. Desde septiembre de 2019, Google trata nofollow, sponsored y ugc como sugerencias para el posicionamiento, y desde el 1 de marzo de 2020 también para el rastreo y la indexación. Eso significa que Google decide caso por caso si cuenta el enlace. En su anuncio dijo que, en la mayoría de los casos, los seguiría tratando como antes y no los tendría en cuenta para posicionar. Nadie fuera de Google puede saber qué enlaces nofollow concretos cuenta.

No. Son atributos del navegador, no del buscador. Noopener impide que la página que se abre en una pestaña nueva controle la pestaña de origen, y noreferrer impide que el navegador diga desde qué web llega la visita. Ninguno de los dos cambia cómo Google rastrea, indexa o valora el enlace. Lo que sí cambia noreferrer es la analítica de la web de destino: la visita le llega como directa.

En los navegadores actuales, no. La especificación HTML cambió en 2019 para que target="_blank" implique noopener, y Chrome lo aplica desde la versión 88, de enero de 2021; Firefox y Safari lo hacían antes. Ponerlo no hace daño y protege a navegadores muy antiguos, así que dejarlo es razonable. Lo que no tiene sentido es justificar con eso un noreferrer.

Sí. Google pide marcar con sponsored, o con nofollow, cualquier enlace por el que se haya recibido una compensación: anuncios, patrocinios y afiliación. Es el único caso en el que equivocarse con el atributo tiene consecuencias, porque un enlace pagado sin marcar puede considerarse un esquema de enlaces. Además del atributo, la relación comercial debe declararse al lector en el texto.

No hay documentación pública de OpenAI, Perplexity, Anthropic o Google que diga que sus modelos den un peso distinto a un enlace según su atributo rel. Lo que sí se sabe es que el texto de una página se lee entero, y una mención de marca dentro de un enlace nofollow sigue siendo una mención. En los estudios de Ahrefs sobre 75.000 marcas, las menciones correlacionan con la visibilidad en IA tres veces más que los backlinks.

No. Nofollow es una sugerencia sobre un enlace concreto, no una orden sobre la página de destino, que puede descubrirse por otros enlaces o por el sitemap. Para que una página no se indexe hay que dejarla rastrear y añadir una etiqueta noindex; para que un rastreador no la visite, una regla disallow en robots.txt. OpenAI documenta que respeta noindex en ChatGPT y que OAI-SearchBot y GPTBot se controlan por robots.txt.

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Sobre el autor

FOUNDER & SEO LEAD

Founder de Autoridad Digital. Especialista en SEO, Generative Engine Optimization, Topical Authority y Authority Stacking, PR Digital. Todos los artículos del blog están firmados por él.

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